
En tiempos oscuros tengamos el talento suficiente para aprender a volar en la noche, como murcielagos; seamos lo suficientemente sanos como para vomitar las mentiras que nos obligan a tragar cada día; seamos lo suficientemente valientes como para tener el coraje de estar solos y lo suficientemente valientes para arriesgarnos a estar juntos...
Seamos lo suficientemente maduros como para saber que podemos ser compatriotas y contemporaneos de todos los que tienen una voluntad de belleza y una voluntad de justicia, sin importar donde nacieron, ni donde se encuentran, porque no creemos en las fronteras de los mapas ni del tiempo, seamos lo suficientemente tercos como para seguir creyendo, contra toda evidencia, que la condición humana vale la pena...
seamos lo suficientemente locos como para ser llamados locos... seamos lo suficientemente inteligentes como para ser desobedientes cuando recibimos ordenes contradictorias a nuestras concienacia o contra el sentido común
e galeano
